¡Valentina!

Hace unos cuatro meses le tomé fotos a Valentina, aunque todavía no había nacido. Desde entonces tuve la corazonada que sería una verdadera belleza… Y resultó cierto.
He tenido la buenaventura de conocerla ahora que ha nacido, y claro que no iba a dejar perder la oportunidad de tomarle algunas fotografías. Esa tremenda sonrisa y la luz de sus ojos se han quedado en mí. Gracias, Valentina.